Historia del lempira: de 2 por dólar a más de 26
El lempira cumple casi un siglo y su historia explica por qué hoy miramos el tipo de cambio todos los días.
El nombre
La moneda se llama así por Lempira, el cacique lenca que resistió la conquista española en 1537 y murió en los cerros de la actual Intibucá. Su rostro, en la versión que imaginó el escultor del billete de 1 lempira, es el único que casi todos los hondureños reconocen sin leer el nombre.
1931: nace la moneda
Hasta 1931 Honduras usaba el peso plata y, en la práctica, el dólar de las compañías bananeras. La Ley de Moneda de 1926 creó el lempira y en 1931 empezó a circular con un tipo fijo de 2 lempiras por dólar. El Banco Central de Honduras no existía todavía: se fundó en 1950 y asumió la emisión.
Seis décadas sin moverse
De 1931 a 1990 el tipo de cambio oficial se mantuvo en L 2.00 por dólar, uno de los más estables de América Latina. En los años ochenta esa paridad era ficticia: el dólar en el mercado paralelo costaba el doble, había escasez de divisas y los importadores hacían fila en el banco central.
1990: la devaluación
En marzo de 1990 el gobierno de Rafael Callejas reconoció la realidad y devaluó: el tipo pasó a L 4 por dólar y siguió subiendo. Durante los noventa el BCH implementó la subasta pública de divisas (1994), el mecanismo que sigue vigente, y el lempira pasó de 4 a 14 por dólar en una década.
2005–2011: la banda congelada
Entre 2005 y 2011 el BCH mantuvo el tipo prácticamente fijo en L 18.90 por dólar, apoyado en remesas crecientes. En 2011 volvió el deslizamiento gradual dentro de una banda cambiaria.
2012 a hoy
El lempira se depreció de 19 a cerca de 24 por dólar en 2019, se mantuvo alrededor de 24–25 durante la pandemia y ha oscilado entre 24.5 y 27 desde entonces, con períodos de apreciación cuando entran más remesas. Hoy el BCH publica un tipo de referencia con cuatro decimales que cambia en centavos cada día, el mismo que mostramos en la portada.
Billetes y monedas
Circulan billetes de 1, 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 (desde 2021) y 500 lempiras, y monedas de 5, 10, 20 y 50 centavos. Los hondureños siguen llamando «un peso» al lempira y «una fichita» a las monedas pequeñas.